Durante las últimas dos semanas he estado malo. Primero un resfriado, con fiebre, tos, catarro y todo un completo. Luego extracción de la muela del juicio. La que está debajo, que la tenía casi totalmente cubierta por carne y hubo que cortar… Al final cuatro puntos me han tenido que poner en la boca.
Bueno, se preguntarán, ¿a quien le importa mi estado de salud?
Pues de lo que quiero hablar es de la diferencia en dosis de las medicinas en Japón, respecto a Europa.
Soy asmático y tomo Terbasmin unos 500 microgramos. Cuando el médico lo vio me dijo que esa dosis en Japón era ilegal. Así que me recetó algo equivalente, parecido al ventolín con una dosis de risa…
Para su visión del mundo no era posible entender que existen diferencias y que los 500 microgramos para mi constitución física no son elevados.
Evidentemente pasé de tomarme el inhalador para niños que me dio y continué con mi inhalador de siempre.
Me aconsejó no tomar antibióticos porque, se avecinaban unos virus malignos para el verano y era mejor que mi cuerpo se fortaleciera. De paso me dijo que si estaba débil por tener fiebre mejor no darme antibióticos dado que me debilitarían aun más… No soy médico, no tengo ni idea de medicina, que un médico me lo confirme, pero creo que es de sentido común que si estoy mal con fiebre, el no tomar un antibiótico para reducirla al final hará que me debilite aun más…
Total que me acabé curando solo.
Luego la muela del juicio coincidiendo con la primavera decide salir.
Voy al dentista y me dice que debe extraerla pero antes mejor esperar a que baje la inflamación.
Después de tres días voy y me la sacan…
El proceso de extracción fue una carnicería. El médico no tenía fuerza suficiente para extraerme la muela. No hacía más que decirme que mi dentadura era muy fuerte, que en japón no hay dientes así… Me sentí como si fuera el tigre con los dientes de sable en la consulta del veterinario…
El dentista se puso en todas las posiciones posibles. La anestesia perdía efecto muy pronto, le pedía que me inyectara más. El estaba preocupado porque supuestamente la dosis de anestesia que ya me había metido podría marearme o darme taquicardias. Lo que no entraba en su cabeza era que mi constitución necesita el doble de anestesia de la suya.
Al final, después de meterme más anestesia de la que consideraba normal, optó por mover la muela de un lado a otro para poderla sacar. Era la opción más lógica desde el punto de vista mecánico. Si no tiene fuerza, usa su cuerpo para presionar la muela de un lado a otro hasta sacarla. Al final logró sacarla pero me tuvo que poner cuatro puntos por el destrozo ocasionado.
A tal fin me receta unos antibióticos y un analgésico.
Esa noche no podía dormir, el analgésico no hacía efecto, me aliviaba un poco nada más. Al día siguiente fui de nuevo para que me diera algo más fuerte. Le expliqué que en Europa las medicinas son más fuertes, lo que parece que hirió en cierta forma su orgullo masculino, al sentir que le decía indirectamente “¡Mira que somos físicamente más resistentes!”
El primer analgésico era ロキソニン 60 mg No se cual es su equivalente, lo único que se es que no hacía efecto!
Dado que no servía para nada me receta Voltaren. En España es de 50mg pero aquí lo venden de 25mg o sea la mitad.
Menos mal eso me ha aliviado un poco, en la noche me tomé dos y el efecto ha sido satisfactorio. Él me aconsejó de no tomarme más de una, que tuviera cuidado que es una medicina fuerte…
En pocas palabras mi experiencia con los médicos japoneses es que el servicio es impecable, limpio, eficiente. La educación extrema, amables y muy atentos. El único problema es que a pesar de ser un médico para adultos, es el equivalente a que en Europa me visite un pediatra y me recete medicinas para niños de 10 años…